¿Populismo impopular? El caso de Dina Boluarte 2024-2025
Anibal Benavides
4 jun 2025
5 Min. de lectura
El gobierno de Dina Boluarte es uno de los gobiernos más impopulares del mundo. A nivel latinoamericano es incluso más impopular que el gobierno de Nicolás Maduro (Angulo, 2024). Pese a ello, Boluarte aún continúa en el gobierno y una de las características que, a mi parecer, son más resaltantes de su gobierno es emplear discursos populistas. Tal como se dará a conocer en los siguientes párrafos, busca enemigos constantemente para salvaguardar su imagen. Sin embargo, el discurso populista que ella transmite es totalmente impopular. Basta con ver las últimas encuestas para confirmar ello en donde, según una encuesta de Ipsos, Boluarte tendría 2% de aprobación a nivel nacional e incluso en macro zonas como el norte peruano tendría 0% de aprobación (Silva, 2025).
Pero, ¿qué es el populismo? Normalmente no hay un consenso sobre el populismo en la Ciencia Política. Sin embargo, el populismo puede ser entendido como “una (tenue) ideología según la cual la sociedad está separada en último término entre dos grupos homogéneos y antagónicos —el pueblo (puro) y la élite (corrupta)—, y desde la que se defiende que la política debería ser una expresión de la volonté générale del pueblo” (Mudde, 2021, s.p.). En este sentido, los elementos de un discurso populista estarían conformados por el pueblo, la voluntad popular encarnada por el líder populista y las élites que se oponen al pueblo (Mudde y Rovira, 2017). Esta definición toma al populismo desde un enfoque discursivo en donde se enfrenta al pueblo y su voluntad popular contra una élite. No obstante, esta élite puede ser distinta. En algunos casos la élite puede estar personificada por empresarios, por grupos de presión, think thanks, etc. En el caso de Boluarte, sus discursos populistas apuntan a demostrar como enemiga a la prensa y a los caviares:
“Le estamos haciendo la guerra a los caviares que lo tenían capturado al ministerio del interior y no vamos a dar marcha atrás (…) están jugando en pared con esta mala prensa para dar un golpe de estado blando, ahora los golpes de estado ya no vienen desde el ejercito, sino vienen desde el ministerio público” (Exitosa Noticias, 2025). En esta frase Boluarte hace referencia a dos enemigos de su gobierno: la prensa y los caviares. Los caviares y la prensa son vistos como la élite que capturó el Estado, en este caso el MININTER, y ambos se confabulan para atentar contra el Estado representado por Boluarte, quien supuestamente trabaja en pro de la voluntad popular. En la frase además se intenta generar confabulaciones, enfrentamientos, teorías y mostrando cierto antagonismo ante la “élite caviar” y la mala prensa.
Enemigo 1: la prensa
Durante todo su gobierno, las veces en las que Boluarte se ha comunicado con la prensa han sido pocas (Calderón, 2024; Oré, 2025). Sin embargo, la prensa no pasó desapercibida durante su periodo debido a que, en vez de dialogar con ella, la estigmatizó y empleó un discurso que hace notar que la prensa obstaculiza a su gobierno. Según Oré (2025), Boluarte comenta que la prensa busca arrinconarlos y le echa la culpa a la prensa del aumento de delincuencia en Perú. También, Boluarte afirma que la prensa busca hacerle “bullying” pero que su gobierno no se amilana ante ese hecho (El Comercio, 2025). Esta deslegitimación a la prensa se puede dar por diversos motivos, como evadir a cuestionamientos sobre algunos escándalos de su gobierno como el caso Rolex o “encubrimientos personales” por sospechas de que se encubría a Vladimir Cerrón (Calderón, 2024). En este tipo de discursos Boluarte busca deslegitimar a la prensa para que el gobierno se muestre fuerte y representativo. La presidenta comenta que en su gobierno se han construido 44 escuelas nuevas sin consultoras y que por eso la prensa los estigmatiza y cuestiona (Willax, 2025).
Si utilizamos el análisis propuesto por Mudde y Rovira (2017) sobre populismo como el pueblo junto a la voluntad popular encarnada por el líder versus la élite, podemos entender que Boluarte busca estigmatizar a la prensa (quienes representarían a la élite) comentando que esta obstaculiza su gobierno que busca realizar obras para el pueblo como colegios. Sin embargo, la prensa solo buscaría criticarla y hacer que la ciudadanía no la apoye y no se entere de algunos hechos del gobierno. Incluso, Boluarte culpa a la prensa por hechos como el aumento de la delincuencia (Oré, 2025). Cabe resaltar que este tipo de discursos no ha sido bien recibido por la prensa en donde, desde asociaciones de periodistas, se cuestiona que aseveraciones como poner a la prensa en un grupo de golpistas es peligroso para el ejercicio del periodismo en el país (Voz de América, 2025).
Enemigo 2: los caviares
En el siglo XXI, los denominados caviares han sido foco de críticas desde diversos sectores de derecha e incluso de izquierda y el gobierno de Boluarte no es la excepción. Su gobierno busca hacerle la “guerra” a los caviares (Miró, 2025). Esta supuesta élite personificada en los caviares quienes son denominados como “fuerzas oscuras” buscaría realizar protestas para desestabilizar su gobierno y al Ministerio del Interior (Swiss Info, 2025).
Siguiendo la teoría sobre populismo de Mudde y Rovira (2017) quienes comentaban que el populismo era una ideología delgada centrada en un discurso de pueblo y el líder que encarna la voluntad popular versus la élite, podemos entender que los discursos de Boluarte entienden a los caviares como una élite conformada por “fuerzas oscuras” que desestabilizan al gobierno a través de protestas y otros métodos.
En resumen, los discursos populistas que Boluarte enarbola se dirigen a la prensa, a los “caviares” y a la sociedad civil. En donde el pueblo y los “peruanos de bien” serían representados por Boluarte, y ella supuestamente lucharía contra la élite representada por los caviares y la prensa. Sin embargo, el populismo puede ser impopular. Su gobierno encarna un populismo impopular ya que pese a su búsqueda constante de enemigos y un discurso de antagonismos su aprobación es mínima y paupérrima.
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