¿El discurso identitario andino es poderoso políticamente en el Perú?
- Anibal Benavides

- 31 jul 2024
- 4 Min. de lectura

Diversos investigadores de las ciencias sociales afirman que el Perú no cuenta con movimientos sociales étnicos fortalecidos (Yashar, 2005; Greene, 2006), y no cuenta con un partido político étnico a nivel nacional (Van Cott, 2005; Marti i Puig, 2008). Sin un movimiento social o partido político nacional que abandere la lucha de las comunidades indígenas del Perú, se podría creer que en el Perú el discurso identitario no es popular. Sin embargo, diversos momentos de la historia política peruana demuestran que pese a la inexistencia de un movimiento social o partido político indígena, el discurso identitario andino es políticamente poderoso.
"diversos momentos de la historia política peruana demuestran que pese a la inexistencia de un movimiento social o partido político indígena, el discurso identitario andino es políticamente poderoso"
Primero, entre el retorno a la democracia en el 2001 al 2018, a nivel andino, existen una buena cantidad de movimientos regionales y candidatos políticos que, con propuestas de revalorización de identidad étnica andina lograron tener éxito. A inicios del siglo XXI, el éxito del movimiento regional Llapanchik en Apurímac en el 2006 o la victoria de Walter Aduviri en el 2018 en Puno son ejemplos de que el discurso de reivindicación étnica por la ciudadanía a nivel regional puede ser importante.
El movimiento Llapanchik de Apurímac tuvo como principales consignas el convertir al Perú en un “Estado pluriétnico”, el combate del colonialismo, la protección a la “pachamama”, “Ama Sua, Ama Quella, Ama Llulla” y también mayor soberanía a las comunidades originarias (Pajuelo, 2006, p. 105). Tras la conformación de este movimiento regional y su participación en las Elecciones Regionales peruanas del 2006, logran ganar con el 27% de los votos a nivel regional (ONPE, 2007, p. 17). Resultado que ganó con amplia diferencia frente a otros movimientos participantes. Otro ejemplo relevante es el caso de Walter Aduviri en Puno, quien fue presentado como dirigente aymara, habiendo liderado anteriormente las protestas del “aimarazo” contra las empresas transnacionales mineras en el 2011 y teniendo un discurso reivindicativo gana el cargo de Gobernador de Puno (La Mula, 2018). La campaña fue exitosa debido a que Aduviri ganó con el 43.55% de los votos a nivel regional (ONPE, 2018). En ambos casos, el proyecto reivindicativo étnico de ambos candidatos fue popular y los llevó a la victoria. Sin embargo, esto no es sorpresivo porque la literatura afirma que a nivel regional los movimientos indígenas en el Perú están fortalecidos (Marti i Puig, 2008).
Segundo, a nivel regional el discurso identitario es importante. Sin embargo, a nivel nacional, el discurso étnico también puede ser relevante. En las elecciones presidenciales peruanas del 2021, Pedro Castillo obtuvo la victoria con el 50.1% de los votos en donde gran parte del apoyo se dio en los andes peruanos (ONPE, 2021). En una entrevista realizada al internacionalista Farid Kahhat se menciona que durante la campaña Castillo representó a diversos grupos sociales vulnerados en la historia peruana y la identidad étnica en sus discursos estuvo presente de diversas formas, incluso sin hacer uso explícito de ella (Allen, 2021). En este sentido, los discursos reivindicativos étnicos de Pedro Castillo fueron claves para poder obtener votaciones importantes en los andes peruanos, tanto en la primera como en la segunda vuelta.












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